Título: "El sol no saldrá hasta que regreses..."
Autor: Erzengel.
La descripción que ella nos da: "son una especie de cartas.. o como si escribiera en un diario intimo..."

El tiempo que disfruté esa nueva luz fue muy breve, hubo obstáculos, malentendidos, y de un momento a otro, sin darme cuenta, mi sendero ya no compartía la misma dirección y sentido que el de mi Amor…
Y conocí entonces el Dolor, esa sensación de angustia, esa impotencia por no poder estar a su lado, por no poder refugiarme en sus abrazos y dejar el resto a un costado.
Traté de buscar y encontrar sus huellas, pretendiendo que mi camino se acercara de nuevo al suyo, pero fue todo en vano… Pensé que nada podía ser más doloroso, y la Vida me demostró que me equivocaba: una noche, cuando ya no creía posible encontrar el rumbo que me llevara a mi Amor, llegamos a un cruce, y seguía siendo mi Amor, tan hermoso, tan perfecto para mí…
Pude disfrutar el goce simple de entrelazar sus manos con las mías, y de escuchar su voz susurrada a mi oído, mas mi dicha duro muy poco…
Dijo que pronto se iría de viaje, y que trataba de no pensar en lo que abandonaba en estas tierras, trataba de no mirar atrás, porque sabía que si lo hacía no tendría fuerzas para emprender el viaje… Hubo en momento, en que su mirada se quedo en la mía, como suplicando que entendiera, como pidiendo que no le hiciera esto mas pesado, y llegué a comprender que tanto como yo, él, mi Amor, también sufría…
Fue cuestión de meses, un día desperté y supe que se había ido, entre su equipaje, sin darse cuenta, se llevó mi corazón, que prefería abandonarme a mi que estar lejos de él. Y no amaneció ese día, ni tampoco ninguno de los siguientes, y acepté la realidad entonces, incluso la grité en medio del Abismo en que se volvió mi vida: ”El Sol no saldrá hasta que regreses…”
Dijo que pronto se iría de viaje, y que trataba de no pensar en lo que abandonaba en estas tierras, trataba de no mirar atrás, porque sabía que si lo hacía no tendría fuerzas para emprender el viaje… Hubo en momento, en que su mirada se quedo en la mía, como suplicando que entendiera, como pidiendo que no le hiciera esto mas pesado, y llegué a comprender que tanto como yo, él, mi Amor, también sufría…
Fue cuestión de meses, un día desperté y supe que se había ido, entre su equipaje, sin darse cuenta, se llevó mi corazón, que prefería abandonarme a mi que estar lejos de él. Y no amaneció ese día, ni tampoco ninguno de los siguientes, y acepté la realidad entonces, incluso la grité en medio del Abismo en que se volvió mi vida: ”El Sol no saldrá hasta que regreses…”

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